Blog de Educación, Innovación y Tecnología
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Robota Automaton

No hay mucho que decir de los robots, aparentemente.

En la actualidad se han vuelto elementos comunes en nuestra vida cotidiana, por lo que no nos sorprende cuando alguien se compra una aspiradora robot, o fue al cine a ver una película donde el robot es el asesino.

Sabemos mucho de robots.

Sabemos que Isaac Asimov escribió las tres leyes de la robótica, donde se explica que un robot no puede dañar al ser humano e incluso debe poner la propia integridad en juego si es necesario para salvar a la persona. Antes de Asimov, nunca se había acuñado el término robótica.

Sabemos también que ya rompimos esa regla pues algunos gobiernos han creado armas robotizadas diseñadas especialmente para dañar humanos.

Sabemos que en la película 2001: Odisea espacial, HAL, el robot que operaba todo en la nave,  cambió de opinión respecto a los humanos y decidió destruirlos. HAL no es el primer robot que trata de destruir a los humanos en la ficción, hubo antes un autómata famoso que después de cobrar vida en el laboratorio, ataca a su creador el Dr. Frankenstein, en el libro el moderno Prometeo de Mary Shelley.

A partir de Frankenstein, mucha de la ficción del siglo XX se dedicó a desprestigiar a los robots, considerándolos peligrosos y a sus creadores locos sin conciencia. Nada más lejos de la realidad.

Los autómatas han ayudado al hombre a cumplir sus fines desde hace siglos, y si bien no eran robots como tal, han participado en la historia del hombre con moderadas intervenciones.

El primero en hablar de autómatas fue el escritor griego Homero, refiriéndose a algo poco menos que emocionante en la actualidad, las puertas automáticas.

Los egipcios utilizaban una versión que les permitía mantener a sus dioses cerca de los súbditos. Muchas estatuas del dios Anubis, tenían la capacidad de mover la boca, para que los fieles escucharan de primera mano del dios, los deseos del mismo, claro a través de una persona que hacía de oráculo escondido detrás de la estatua, con el mismo estilo del mago de Oz.

Autómata viene de la palabra griega automaton que significa: actuar con voluntad propia. Maravillosas máquinas fueron concebidas al pasar los siglos con esta intención.

Un autómata famoso es “el escritor” que fue diseñado en el siglo XVIII para entretener a los espectadores. El autómata escribía poemas en inglés y en francés, además de hacer dibujos con increíble precisión sin ayuda de ningún humano.

Personajes como el científico árabe Al-Jazari del siglo XIII  y Leonardo Da Vinci  en el siglo XIV fueron fascinados por la idea de crear máquinas con forma humana y con voluntad propia.

Un excelente ejemplo de autómata que ha sobrevivido hasta la actualidad es el reloj mecánico, desde el fino reloj de pulsera Rolex hasta el más extravagante reloj cucú, son autómatas clásicos que utilizan mecanismos llenos de engranes.

Justo antes de la llegada de la electricidad -la cual cambió todo el panorama- Charles Babbage creaba la primer computadora, capaz de realizar operaciones automáticamente e incluso ser reprogramada para cambiar su comportamiento.

Con la llegada de la energía eléctrica el mismo Thomas Alva Edison utilizó la tecnología de su fonógrafo para crear  figuras en forma de niña que interpretaban canciones infantiles, dando origen a las muñecas parlantes tan populares entre las niñas de los años 50.

El término robot está a punto de cumplir cien años, ya que fue utilizado por primera vez en 1920 en un filme de Karel Çapek llamado Robots Universales Rossum, R.U.R. donde los autómatas son una especie de esclavos que realizan actividades difíciles y pesadas. Roboto viene del término checo robota que significa realizar una tarea pesada, y que tiene una connotación directa con los esclavos del filme.

El camino del robot ha sido largo y siempre de la mano del ser humano, y si bien ha habido autómatas de animales como el cucú, el favorito ha sido la imitación del creador, siendo Sophia, la primer robot con ciudadanía un ejemplo más de esta visión antropomórfica.

No hay mucho que decir de los robots. Desde la inteligencia artificial de nuestro teléfono que nos habla y adivina los gustos, pasando por el futuro distópico de Matrix o Terminator, e incluso los robots gigantes como los japoneses Gundam o los americanos Transformers, los robots en ficción o en la realidad han acompañado a la humanidad desde hace mucho tiempo, y si al principio fueron tímidos esfuerzos sin mucho éxito, poco a poco hemos aprendido a pulir nuestra creación, los hemos vuelto más funcionales, más productivos y poco a poco más humanos.

Te invito a que reflexiones sobre nuestra historia con los robots, ¿cuál es su verdadero significado para nosotros y que relación tendremos con ellos el en futuro?, ¿habrá que amarlos, temerlos o simplemente obedecerlos?

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