Golden Slam

Peter no era ningún profeta, pero el día que nació su hija le dijo a todo el mundo que Ella sería una campeona del tennis. Fue más que una predicción, fue una promesa. Y así Peter Graf, un ex jugador de soccer alemán comenzaba su camino hacia la fama de la mano de su hija Steffi.

Steffi tuvo una raqueta en sus manos a la corta edad de tres años. Esta primera raqueta era pequeña, especialmente diseñada por su padre, quien la había fabricado en madera para que su pequeña hija aprendiera el deporte.

Y el talento de Steffi no se hizo esperar. Comenzaron jugando en la sala, y por cada ocasión que la pequeña Steffi devolvía la pelota veinticinco veces seguidas, Peter la premiaba con helado de fresa. Años después Peter declararía que había veces que tenía que regresar la bola muy fuerte para que su hija no alcanzará la meta de veinticinco, pues no era conveniente darle helado todo el tiempo.

La estrategia funcionó pues para los seis años de edad Steffi Graf ganaba su primer torneo. Y a partir de ese momento nunca se detuvo.

La vida de Peter no fue sencilla, ya que su madre se suicidó cuando él era muy joven y después su padre lo abandonó con una tía. Esto forjó la personalidad de Peter de manera tal que pudo empujar a su hija hacia el éxito, aunque a veces fuera a bofetadas.

Siempre acompañada por su papá, quien era su entrenador y su administrador, la joven Steffi Graf se convirtió en tenista profesional en 1982 a los trece años y cuatro meses de edad, y su ascenso fue tan acelerado que a tan sólo un año de haber comenzado a jugar profesionalmente, había alcanzado convertirse en la número 124 del ranking mundial.

Para las olimpiadas de 1984 en Los Ángeles, la categoría de tennis sólo se consideraba como una demostración, y aun así la joven Steffi obtuvo una medalla de oro honorífica al representar a la Alemania Occidental.

Una de las grandes fortalezas de Steffi Graf al jugar fue su versatilidad para jugar en cualquier tipo de cancha. Esto le permitió avanzar en el circuito más importante del tennis mundial, el Gran Slam.

El Gran Slam considera los cuatro grandes torneos internacionales de tennis, cada uno con dos semanas de duración, y realizando en diferentes épocas del año. Los torneos incluidos son los abiertos de Estados Unidos,  de Australia, el Roland- Garros de Francia y el más antiguo, el de Wimbledon.

El reto para cualquier tenista profesional es que cada torneo usa diferentes tipos de cancha, en Wimbledon se juega en pasto, mientras que en Roland-Garros la cancha es de grava.

Para 1987 Steffi Graf participaba en el Grand Slam luchando por ser la mejor del mundo frente a la campeona del momento, Martina Navratilova.

Por su parte Peter había cobrado fama por sí mismo, aunque no tan favorable como la de su hija. La manera de entrenar a su hija, la demandante rutina a la que la sometía y su posesiva forma de controlarla en todo momento, le hizo ganarse el apodo de “papá despiadado”. Además, su comportamiento público era muy distante de ser profesional, ya que siempre buscaba como sacar ventaja para su hija aunque eso significara romper las reglas. Tuvo incluso una pelea en uno de los torneos de su hija, agarrándose a golpes con un empresario millonario que observaba el juego.

Mientras su padre se construía una imagen fuera de la cancha, Steffi brillaba con su juego. 1987 fue un gran año para Graf, pero no se comparaba con lo que la esperaba para el siguiente año.

En 1988 Steffi ganaba los cuatro torneos internacionales, obteniendo el título de Gran Slam, pero si eso no fuera suficiente, a finales de año obtuvo la medalla de oro en los juegos olímpicos de Seúl, convirtiéndose en la primera y única persona en ganar los cuatro torneos y la medalla de oro en el mismo año, merecimiento llamado Golden Slam.

Steffi Graf logró ser la número uno del mundo durante 186 semanas consecutivas, récord que comparte con Serena Williams, pero en total se mantuvo por 377 semanas como la número uno del mundo, récord que nadie ha superado aún.

En 1995, cerca del final de su carrera, su padre Peter le hizo pasar un trago amargo al ser acusado de evasión de impuestos. Adicionalmente se descubrió que realizó varios malos manejos con el dinero ganado por su hija, concluyendo en 1997 con una sentencia de casi cuatro años de prisión. Este asunto afectó mucho a Steffi que perdió ese año en los torneos y se distanció de su padre hasta la muerte de Peter en 2013.

Steffi Graf se retiró en 1999 sintiendo que el deporte ya no le motivaba como antes. Un par de años después se casó con Andree Agassi, otro número uno del mundo.

Peter y Steffi Graf  lograron algo extraordinario en el deporte. El esfuerzo y determinación de Steffi permitieron que se convirtiera en una de las más grandes tenistas de la historia, y su padre, aunque excesivo y equivocado en tantas cosas, indudablemente fue un gran apoyo para alcanzar esta meta.

Finalmente son las personas las que alcanzan a vencer  los grandes obstáculos que se presentan en el camino, los sueños y la gloria sólo se consiguen cuando hay gran pasión, compromiso y el apoyo de la familia.

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