El tonto de la colina

Un día Paul McCartney paseaba a su perro “Martha”. Lo acompañaba su amigo y colaborador Alistair Taylor cuando de repente el perro salió corriendo y se perdió de vista. Paul y Alistair decidieron subir a una colina que permitía una mayor visibilidad y así encontrar a Martha.

Conforme subían la colina, poco a poco fue presentándose la ciudad de Londres frente a sus ojos, un espectáculo lleno de colores y de sombras originados por el espectacular atardecer londinense.

Justo al llegar a la cima, apareció de la nada un hombre alto y bien vestido, esté saludó amablemente a Paul y su acompañante justo antes de decirles lo bello que era el atardecer. Este breve y misterioso encuentro —el hombre desapareció de la misma manera que apareció— fue la inspiración de la canción “ The fool on the Hill”.

Para los que podrían tener la inquietud, Martha apareció momentos después ilesa y contenta de haber salido a pasear.

La canción “The Fool on the Hill”, o El tonto de la colina en español, trata de una persona que está de pie viendo el atardecer mientras grita cosas a todo pulmón que no todos son capaces de escuchar o entender, por lo que, en consecuencia al no ser comprendido, es considerado un loco para la sociedad.

La diferencia entre lo que uno percibe y lo que los demás consideran como “normal” ha sido el origen de muchas de las grandes obras artísticas de la humanidad, de esas que, tal vez no son comprendidas del todo en su época y que después del pasar de los años se reconocen como algo fantástico.

Un autor del siglo XX, exploró la percepción humana más allá de los cánones establecidos en su época, y de una forma que aún hoy puede ser considerada fuera de lo socialmente correcto.

Aldus Huxley es conocido principalmente por su quinta novela, “Brave New World”, en español “Un mundo Feliz”. La novela, una de las primeras del género distópico habla de una sociedad superficial, reflejo disfrazado de lo que Huxley pensaba de su propia sociedad a mediados del siglo XX.

Huxley, reconocido como uno de los escritores más inteligentes de su época, también escribía otro tipo de libros, y entre ellos se encuentra un estudio que también se hizo muy popular en la década de los sesenta.

Para escribir “Las puertas de la percepción”, Huxley decidió realizar un experimento en sí mismo. Al más puro estilo del Dr. Jekill, Aldus Huxley decidió ingerir 4 mililitros de una sustancia alcaloide llamada mezcalina, el elemento activo extraído de una cactacea llamada peyote.

Las puertas de la percepción de Huxley comenzó una ola de investigaciones  serias relacionadas con las sustancias psicodélicas, las cuales al ser ingeridas modifican la forma en que el cerebro percibe la realidad.

El libro de Huxley fue tan influyente en su tiempo que un grupo musical fanático del uso de estas sustancias, sobre todo para componer su música, decidió nombrar a su banda en honor al libro de Huxley, The Doors.

La década de los 60 se volvió un gran laboratorio de estas drogas, las cuales en lugar de traer los beneficios esperados en las investigaciones, se volvieron recreativas y peligrosas, muy distintas al “soma”, la droga sin consecuencias que el mismo Huxley describe en “El mundo Feliz”.

No necesitamos alcaloides como la mezcalina para cambiar nuestra percepción. Nuestro cuerpo tiene integrado un laboratorio químico capaz de generar las experiencias más increíbles sin necesidad de ingerir nada para lograrlo. Las emociones son el resultado de una experiencia que se traduce en reacciones químicas dentro de nuestro cerebro, definiendo la forma en que observamos la comúnmente llamada realidad.

La vida en general puede ser percibida de distintas formas, un mismo acontecimiento puede ser totalmente distinto para dos personas, e incluso puede ser diferente para la misma persona dependiendo de su estado de ánimo. Incluso los recuerdos almacenados en la memoria son distintos si estamos felices o tristes al momento de recordarlos.

La realidad, o lo que entendemos como realidad depende en lo individual de nuestra actitud y nuestro estado emocional. Si vemos todo como un problema, seguramente estaremos repletos de ellos, si lo vemos todo como una oportunidad, seguramente estas son las que llegaran a nuestra puerta.

A nivel social, es un poco más complicado pues lo que para uno puede ser normal, para otro puede ser una locura, y por eso es que, lo que decide la sociedad define la cultura del momento, aunque con el tiempo eso pueda cambiar.

Lo que McCartney expresa en su canción es un ejemplo de aquellas personas que no están de acuerdo con la sociedad en la que viven, y que creen o perciben la vida de una manera especial, diferente.

Nos da una respuesta para aquellos momentos donde todos nos dicen que lo que hacemos no es lo correcto, o que lo que pretendemos es imposible, que estamos locos. Finalmente la forma en que vemos el mundo es solamente nuestra, y solo nosotros somos capaces de compartir esa visión con el mundo, sin importar que seamos comprendidos o no.

Solamente nosotros sabemos como disfrutamos el atardecer.

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